Category Archives: News to use

Useful news for all to advance knowledge of the world and how it works

Nearly 60% think Mori unfit to be Tokyo Olympics chief, poll says

np_file_68050-870x489.jpeg

The weekend telephone survey showed that just 6.8% of respondents believe Mori is fit to be head of the Tokyo Games organizing committee.

Thousands gather in Myanmar for a second day of protests against military coup

Thousands of anti-coup protesters in Myanmar poured back onto the streets Sunday, as an internet blackout failed to stifle growing outrage at the military’s ouster of elected leader Aung San Suu Kyi.

Subscribe to France 24 now:

http://f24.my/youtubeEN

FRANCE 24 live news stream: all the latest news 24/7

http://f24.my/YTliveEN

Visit our website:

http://www.france24.com

Subscribe to our YouTube channel:

http://f24.my/youtubeEN

Like us on Facebook:

https://www.facebook.com/FRANCE24.English

Follow us on Twitter:

https://twitter.com/France24_en

Evidence of an overnight visitor

Roadtirement

A few days ago we had a decent 1 to 2 inch accumulation of snow.  When we looked out early in the morning we saw a set of tracks in the snow on the sidewalk leading to our front door.  Do you recognize what kind of animal made these tracks?

Bonus question: Which direction was the critter going? Towards the camera or away?

View original post

Becoming Limitless

Words from Walden

I’ve heard people say that limiting beliefs are invisible and that you can not see them.

What if the reason we can’t see them and thus what is holding us back is that we have never actually looked.

What if then, we do look for them?

It first starts by asking why we think the things we do. The simple question of why allows us to begin the process of exploring ourselves by taking a deep dive to find out the root cause.

When we ask the question of why we do the things we do, then the answers will surely come. Our brain starts to uncover the reasons and the fabrications of the mind that were placed there by others in our past and they will start to dissolve.

If we look close than we will find out what our limiting beliefs are.

From this new vantage of knowing…

View original post 355 more words

EL REGALO

On the day I turned fifteen, we were still confined and it was only a few weeks since my grandmother had died alone in the hospital so we didn’t celebrate. But my parents gave me a new bed, of those with canapé, ideal to store anything solid and, if possible clean, that you can imagine.

What was clearly nothing more than a practical gift changed our lives forever.

My monsters no longer fit under the bed, so it became normal to find them wandering around the house. My brother screamed like a bad actor every time he ran into one, and that he knew them from when we shared a room; and my father couldn’t stand the newspaper being read over his shoulder while he was having breakfast, let alone commenting on the news with his serious, deformed accents, so he urged me very seriously to give them up for adoption.

El día que cumplí quince años, estábamos confinados todavía y hacía escasas semanas que mi abuela había muerto sola en el hospital por lo que no lo celebramos. Pero mis padres me regalaron una cama nueva, de esas con canapé, ideal para guardar cualquier cosa sólida y, a ser posible limpia, que se pueda imaginar.

Lo que a todas luces no era más que un práctico regalo cambió nuestras vidas para siempre.

Y es que mis monstruos ya no cabían debajo de la cama así que empezó a ser normal encontrárselos deambulando por la casa. Mi hermano gritaba como un mal actor cada vez que se topaba con alguno, y eso que los conocía de cuando compartíamos habitación; y mi padre no soportaba que leyeran el periódico por encima de su hombro mientras desayunaba, y menos aún que comentasen las noticias con sus acentos graves y deformes por lo que me instó muy seriamente a darlos en adopción.

—Con la nueva normalidad ya no es normal tener monstruos en casa; anda, pon un anuncio en internet a ver si alguien los quiere.

Yo, incapaz de imaginar mis días sin ellos, y mucho menos mis noches, propuse tímidamente que se trasladasen a vivir al armario. Fue una buena idea. Hasta que mi madre encontró su chaqueta favorita toda arrugada y llena de pelos y los echó de allí blandiendo una retahíla de adjetivos descalificativos que apenas le cabía en la boca. Tampoco ellos parecían muy contentos de estar recluidos en un espacio tan reducido y poco ventilado. De hecho, el de color verde musgo, el que siempre me avisa si pierdo el norte, empezó a adquirir un tono azulado, como de alga que no sabe nadar, un poco preocupante. Tuve que darle unas friegas con unas pelusas que recogí debajo del sofá mezcladas con polvo de aparador antiguo. Por suerte no le han quedado secuelas.

Entre el teletrabajo, las clases on line y los monstruos pasillo arriba pasillo abajo parecíamos una casa de locos así que mi padre me dio un mes de plazo para encontrarles una nueva ubicación. Mientras tanto, acordamos que los monstruos no saldrían de mi cuarto sin avisar antes y que tampoco usarían el baño en hora punta porque mi madre, que siempre se entretiene con los desayunos, la colada de urgencia y el trapo del polvo, tuvo que ir un día a trabajar sin ducharse porque el monstruo azul se estaba depilando.

Mi madre es cajera en un supermercado y no puede teletrabajar.

Estaba tan ensimismado en pensar dónde alojarlos y en aprender la letra del «resistiré» que no me extrañó el cambio de comportamiento de mi hermana: ella que siempre me había tratado como a un «old-fashioned-outfit», comenzó a hablarme con afecto e incluso me ofreció ayuda con mis monstruos. Tampoco me di cuenta de que le ponía ojitos al beis, mi monstruo más tímido que, además, andaba un poco acomplejado porque tenía las patas muy delgadas y usaba siempre pantalones de pana para disimularlas. Se fugaron juntos un lunes por la tarde. Supongo que aprovecharon que nadie imagina que en plena pandemia a alguien se le pueda ocurrir huir, y menos por amor ahora que no podemos besarnos.

La echamos de menos cuando nos sentamos a cenar. Le tocaba a ella poner la mesa, pero había sobornado a mi hermano con unos cuantos céntimos y su ración de postre para que la sustituyera. Además, ese día cenamos más tarde porque mi madre se entretuvo comprando mascarillas en la farmacia y había mucha cola. Unos minutos de aquí y otros de allá bastaron para que les diera tiempo a llegar al puerto y esconderse en la bodega de un barco carguero con rumbo a Australia. Parecería el guion de una película si no fuera porque los lamentos de mis padres no salían precisamente del televisor. Como mi hermana acababa de estrenar su mayoría de edad, no se pudo hacer nada.

Entonces mi padre decidió no volver a mencionarla nunca más. Estaba tan enfadado que temí que quisiera vengarse del resto de los monstruos, por lo que les busqué acomodo rápido en unos cuantos cuentos de la biblioteca municipal como medida transitoria; sin embargo, les gustó tanto compartir estantes con Pulgarcito, Caperucita y otros clásicos que decidieron establecerse allí para siempre. Y ya pude dejar de preocuparme.

Los sábados, domingos y festivos vienen a casa, —a escondidas, claro—, y dormimos de nuevo todos juntos y abrazados en la habitación de mi hermana, excepto el monstruo rosa, que desde que conoció a Espinete, todo son excusas.

Con mi hermana hablo casi a diario. Al final, como no se adaptaron a vivir boca abajo en las Antípodas, volvieron y alquilaron un pequeño apartamento a tres manzanas de casa. Van a tener un bebé. Y el bautizo será por skipe.

A mi madre la han ascendido. «Ahora trabajo en la caja número 1», dice con tono jocoso para esquivar el cansancio que se le acumula sobre los hombros. Yo la sigo aplaudiendo en cuanto entra por la puerta. Es mi heroína.

Mi hermano pequeño es el único que ha crecido de verdad en esta pandemia. Además se ha enamorado de una niña Rusa que se conectó a su clase por error un día plagado de interferencias internáuticas. Desde entonces, en cuanto termina los deberes, se pone a navegar en su busca y, a lo tonto a lo tonto, se ha recorrido ya medio mundo. Espero que esta segunda oleada no le haga zozobrar.

Mi padre, producto del duro golpe que sufrió, tiene una brecha emocional infectada por falta de cura. Le produce un picor intenso en los ojos, dice, por eso le lloran tanto.

Y yo sigo fingiendo que soy feliz y que el virus me ha hecho más fuerte y que no tengo miedo. Llevo la mascarilla a juego con la sudadera y saludo de lejos a los amigos. Y todo con la más absoluta normalidad. Eso sí, aumentada.

1.er PREMIO en el III Certamen de Relato Breve «Dale un giro a tu vida». COP Madrid.

Lema “Normalidad aumentada”.

 

La entrada EL REGALO se publicó primero en Escribir sobre la punta de la i.

Hundreds dead in India.

What Now News 24

Himalayas

Image Credit: Reuters

Hundreds feared dead in India after a Himalayan glacier burst early Sunday, flooding villages downstream. The glacier broke and crashed into a hydroelectric dam near the Raini village, resulting in the deaths of between 100-150 people, some of them were working at the hydroelectric dam. During the flooding, people were forcefully evacuated from some villages while the waters were rising, but unfortunately some people did not manage to escape the flooding. The accident happened in the region of Uttarakhand state in Northern India.

Witnesses reported hearing a roaring sound of an avalanche, as a wall of rock, water and dust headed to the village. The upper parts of Raini village located near the hydroelectric power is believed to have the most casualties, as they had little time to escape the incoming avalanche.

It came very fast, there was no time to alert anyone. I felt that even…

View original post 137 more words

Carlos Drummond de Andrade — Pensamentos.me/VEM comigo!

Vamos, não chores… A infância está perdida. A mocidade está perdida. Mas a vida não se perdeu. O primeiro amor passou. O segundo amor passou. O terceiro amor passou Mas o coração continua. Perdeste o melhor amigo. Não tentaste qualquer viagem. Não possuis casa, navio, terra. Mas tens um cão. Algumas palavras duras, em voz…

Carlos Drummond de Andrade — Pensamentos.me/VEM comigo!

« Los buscadores de oro se apiñaron en las tierras altas de nuestro bosque. Innumerables personas blancas cavaron febrilmente en el suelo del bosque, que apestaba a los vapores epidémicos xawara de los motores. » — Barbara Crane Navarro

Territorio Yanomami, Alto Orinoco, Amazonas, Venezuela  Como afirma el portavoz y chamán Yanomami Davi Kopenawa en su libro La caída del cielo: « Despejaron pistas de aterrizaje por todas partes para sus aviones y helicópteros, que vagaban por los cielos constantemente. Pasaron por las casas de la gente del bosque en densas columnas, tan numerosas […]

« Los buscadores de oro se apiñaron en las tierras altas de nuestro bosque. Innumerables personas blancas cavaron febrilmente en el suelo del bosque, que apestaba a los vapores epidémicos xawara de los motores. » — Barbara Crane Navarro

Body position when writing

Lignes invisibiles

A lot or a little is known about the various positions famous writers used to compose their writings. In particular Virginia Wolf or Ernest Hemingway were writing in a standing position without almost never sitting on a chair. I have never heard about a famous or less famous writer writing from his sofa or bed. However it makes me wonder, if there is any, because me – even though I am little-known – I never wrote a single text standing, but always laying down on my bed. Would it be otherwise I could barely have produced any text since sitting on a chair creates a weird blockage of my thoughts and stresses me enough in order to not be able to write a thing.


Posición del cuerpo al escribir

Se sabe mucho o poco sobre las distintas posiciones que los escritores famosos utilizaron para componer sus escritos. En particular, Virginia…

View original post 93 more words