Your Yes Is Coming – Belladonna’s Flashlight

With every failure comes a success
A chance to learn, to grow, to progress
With every no comes a yes

We stumble, we fall, we get turned around
But in every setback, there’s a chance to grow
To find a new path and let our potential show

Life may not always go as planned
But each setback can help us understand
With every challenge we face
We gain wisdom and strength to embrace

So let us not fear the failures
Or cower from the no’s and disappointments
For they are but stepping stones
On the road to our accomplishments

You could have chosen any blog to read but you chose mine and I’m honored!

Source: Your Yes Is Coming – Belladonna’s Flashlight

The Amazon Rainforest, Indigenous Peoples and Wildlife in Peril! – a series of short films by Barbara Crane Navarro – 1 – « The Way of the Shaman »  2:40 | Barbara Crane Navarro

Yanomami shaman using hallucinogenic plants for communicating with the spirits of the forest, Amazonas, Venezuela – photo: Barbara Crane Navarro

« The Way of the Shaman » alternates scenes from an art installation of my paintings and totemic sculptures at the Eyedrum Gallery in Atlanta, Georgia, USA, with scenes of Yanomami shamanic initiation and daily life in the forest and the village.

Yanomami shaman communicating with the spirits of the forest, Amazonas, Venezuela – photo and photo montage: Barbara Crane Navarro

Source: The Amazon Rainforest, Indigenous Peoples and Wildlife in Peril! – a series of short films by Barbara Crane Navarro – 1 – « The Way of the Shaman »  2:40 | Barbara Crane Navarro

Setting our Stories Straight: Doctrine of Discovery — Matthew Root | Barbara Crane Navarro

As I seek to identify, interrogate, and ultimately unravel the various strands of dysfunctional Christian theology that were used to justify European expansion and colonization, I need to start with the biggest, baddest narrative of them all: the Doctrine of Discovery. I would argue that no idea has had as profound consequences for the world […]

Setting our Stories Straight: Doctrine of Discovery — Matthew Root

Source: Setting our Stories Straight: Doctrine of Discovery — Matthew Root | Barbara Crane Navarro

Israeli settlers kill two Palestinians in West Bank, officials say | Israel | The Guardian

“There were Israeli soldiers at the scene who stood idly by watching the settlers,” he told the Reuters news agency.

The Palestine Red Crescent Society said soldiers blocked its ambulances from reaching the area and tending to the wounded.

The Israeli military said it was looking into the incident, telling Agence France-Presse “an initial inquiry suggests that the fatal shootings did not originate from the IDF.”

In a statement, it said “earlier today, the IDF received a report regarding a Palestinian suspect who attacked an Israeli shepherd in the area of Gitit.

“A violent exchange developed between Israeli civilians and Palestinians in the area. IDF soldiers were dispatched to the scene and operated to disperse the violent exchange.

“During the incident, two Palestinians were reportedly killed.”

Source: Israeli settlers kill two Palestinians in West Bank, officials say | Israel | The Guardian

Fuimos niños de guerra – Santiago Galicia Rojon Serrallonga

SANTIAGO GALICIA ROJON SERRALLONGA

Derechos reservados conforme a la ley/ Copyright

Fuimos niños de guerra es, para mí, un libro muy especial y significativo. Es el octavo libro que escribo y publico en México, junto con otro del que soy coautor en España; sin embargo, se trata de una obra que aprecio demasiado por lo que representa en mi vida y lo que me enseñó durante el tiempo que le dediqué. Fue como una expedición al ayer, un viaje al pasado, a los acontecimientos históricos que convulsionaron a la humanidad entre 1939 y 1945.

Se trata de una obra basada en hechos reales, en la desgarradora historia que, como niños de guerra, vivieron los hermanos Heine -Lore, Bernd y Rosemarie-, hijos de la maestra de párvulos, Gerda Bisler, y del matemático, físico y químico, el profesor Alfred Heine, desde su éxodo, en Prusia Oriental, ante la invasión del ejército rojo, hasta su peregrinar en Europa, y, en Alemania, aunque con más suerte, el pequeño Werner Schade. Fueron niños de guerra, como se les llamó a los menores durante el segundo conflicto bélico global.

Coincido con la sonriente e inolvidable Lore Heine, quien hace algunos años expresaba a su familia que, en la hora contemporánea, sobreviven pocos niños de guerra, quienes en cierto número prefieren no recordar ni hablar acerca de los acontecimientos que desmantelaron al mundo, mientras otros, en cambio, ya no recuerdan porque la caminata de los años ha borrado el registro de los episodios que presenciaron, de manera que sus imágenes se perdieron en las corrientes y en las profundidades de la desmemoria. Muchos ya no están. Partieron con sus anécdotas y secretos inconfesables. Llevaron consigo, a otras fronteras, sus anhelos, esperanzas, sueños, dolores, alegrías, miedos y tristezas.

Antes del Coronavirus, denominado COVID 19, creado en laboratorios y distribuido estratégicamente en diversas regiones del planeta -la otra guerra mundial-, tuve oportunidad de conversar con mi amiga Rosemarie Schade, a quien admiro, respeto y aprecio mucho, acerca de su historia, como niña de guerra, durante el segundo conflicto armado a nivel mundial, en el intenso e inolvidable siglo XX. Discurrían, entonces, los días de 2019.

Fue en 2020 -el 27 de agosto, si hay que ser precisos-, cuando publiqué, en este espacio, el artículo Mujeres de siempre: Rosemarie Schade, de niña de guerra a dama de viajes y de bien a la gente, el cual fortaleció más nuestra amistad e influyó en nuestras pláticas. Un día inesperado, recibí su correo, desde Colonia, Alemania, en el que expresó que dos personas, en Europa, se interesaban en redactar su historia como niña de guerra; sin embargo, por la amistad y la confianza que le inspiraba como escritor y periodista, deseaba que yo fuera autor de un libro sobre lo que vivieron ella y su familia, incluido su esposo, Werner Schade, en otra región de Alemania, durante el estallido mundial.

Evidentemente, tras leer su correo, le contesté con una afirmación. Y así, tan admirable y respetable mujer que habla varios idiomas, incluido el Español, me compartió, a partir de entonces, narraciones sobre el tema y copias de fotografías y documentos. Todo me pareció demasiado interesante desde el inicio.

A veces, Rosemarie Schade me escribía en Alemán y yo traducía los textos, labor que realizaba con alegría y emoción porque en cada palabra y línea descubría una historia apasionante, con sus luces y sombras, como es la vida en este mundo. Así aprendí a conocer a Rosemarie y a su familia.

Quiero destacar que su hermana mayor -Lore-, la del carácter firme, la sonrisa permanente y el deseo de apoyar a los demás-, quien lamentablemente pasó por la transición hace algunos meses, tenía la idea, hace años, de escribir un libro sobre las experiencias que ella y su familia vivieron durante la Segunda Guerra Mundial; sin embargo, no le fue posible hacerlo ante la caminata impostergable del tiempo que no tiene apegos. Dejó a Rosemarie la encomienda de hacerlo.

Confieso que, tras mucho conocer las experiencias de las familias Heine y Schade, me identifiqué con ellos. Les tengo cariño y respeto. Son personas admirables que demostraron, a pesar de lo desgarrador de la Segunda Guerra Mundial, que los seres humanos, en masculino y en femenino, tienen capacidad de restaurarse, luchar, enfrentar las adversidades y transformarse en personas ejemplares y grandiosas. Rosemarie y su esposo Werner Schade, junto con Lore y Bernd Heine, se han caracterizado por ser gente honesta, buena y productiva. Personas de bien, como suele decirse de los seres humanos educados y buenos.

Por diversos motivos personales, en una época tan desgarradora como fue la del Coronavirus, tardé más de lo habitual en escribir Fuimos niños de guerra, libro que se encuentra en el proceso final de impresión por parte de Editorial Resistencia, con sede en la Ciudad de México, urbe desde la que mandaré ejemplares a Rosemarie y a Werner Schade con la idea de que los difundan en Alemania.

Rosemarie Schade, quien es una mujer extraordinaria, con admirable sensibilidad y talento, me comentó hace tiempo que le interesa traducir la obra a la lengua alemana con la intención de que mayor número de personas, en aquella nación europea, tengan oportunidad de conocer la historia y las experiencias de los niños de guerra durante la segunda contienda mundial.

Otra idea, al escribir y publicar Fuimos niños de guerra, es que las generaciones jóvenes de la hora contemporánea tengan oportunidad de conocer una historia real y que les sirva de ejemplo y motivación para enfrentar las adversidades y los retos, prepararse correctamente y dejar huellas positivas, nobles y grandiosas en el mundo, como lo han hecho Rosemarie y su familia.

Este es el primero de varios artículos que, como escritor, quiero publicar sobre la obra Fuimos niños de guerra, libro que deseo, con mucha ilusión, en primer término, que Rosemarie, Werner, Bernd y toda su apreciable familia lleven hasta la tumba de la inolvidable y querida Lore, quien, indudablemente, volverá a regalarnos una sonrisa desde el plano donde se encuentra.

Source: Fuimos niños de guerra – Santiago Galicia Rojon Serrallonga