Hay Una Crisis ‘Fabricada’ y Otra ‘Verdadera’

Por Manuel Ocaño

El intento del presidente Donald Trump de apropiarse de fondos para construir el muro fronterizo mediante la idea de una supuesta crisis en los límites con México se perfila para llegar hasta la Corte Suprema de justicia, pero mientras fabrica un caos que afectará la convivencia fronteriza a menos que el congreso resuelva de manera bipartidista detener al mandatario.

Esas son conclusiones a las que llega en conversación con La Prensa San Diego, el dirigente Pedro Ríos, director del Comité de Servicios Amigos Americanos en San Diego desde el 2003, y encargado desde el 2005 del Proyecto Fronterizo de esa misma organización cristiana quáquera.

La Prensa San Diego.- Pedro, ¿hay realmente una crisis en la frontera; si la hay, de qué manera se percibe?

Pedro Ríos.- En la frontera no hay una crisis con las características de esta idea que presenta el presidente Donald Trump; no es una crisis de seguridad por una invasión de gente peligrosa y drogas que atenten contra la seguridad de los estadunidenses, no en la forma en que el presidente desea que esto se vea.

Sin embargo, sí hay una crisis pero tiene características distintas: tenemos los índices más bajos de detenciones de indocumentados que se han registrado desde 1971, y no obstante esto, tenemos el mayor número de patrulleros fronterizos, más de 19 mil, y de oficiales en las garitas. Sabemos que cada patrullero consigue detener en promedio a uno y a veces dos migrantes por mes de trabajo. Sin embargo aquí surge la otra parte de la crisis:

El Departamento de Seguridad Nacional, del que depende la patrulla fronteriza, acaba de reconocer que a la frontera llega un flujo sin precedentes de familias que buscan asilo, especialmente desde los países centroamericanos, y que la infraestructura fronteriza no está diseñada para mantener bajo custodia temporalmente a estas familias, porque fue diseñada para sancionar a hombres jóvenes indocumentados que buscaban trabajo, no a madres con niños pequeños que buscan asilo.

De esta forma la crisis en la frontera es humanitaria: las familias se entregan se ronden a los patrulleros para expresar que piden asilo, como primer requisito para solicitarlo, y los patrulleros cuentan a esas familias que se entregan como si fueran arrestos de indocumentados que fueras detenidos al intentar huir.

Entonces, por un lado hay una crisis fabricada, irreal, con la que el presidente trata de impresionar a su base electoral; y por otro una crisis humanitaria, causada por la propia administración, al tratar de ignorar el derecho constitucional de asilo, y de convertir a las familias que buscan asilo en indocumentados y delincuentes, a quienes separa tras criminalizar.

En San Diego y el resto de la frontera hay un intento de militarización fronteriza y la verdadera crisis es humanitaria, porque ignora las necesidades de ayuda humanitaria de los migrantes.

La Prensa.- Pero en este contexto, México queda en una difícil posición, por respetar el derecho de las personas y tener que considerar la posición de la administración Trump

Pedro Ríos.- De acuerdo con analistas y académicos, la relación nunca había estado tan tensa entre los dos países. Puede haber respeto, pero eso no desaparece la tensión.

Cada medida que toma la administración Trump para la frontera, para esta idea de una crisis que no corresponde con la realidad, eleva más la tensión en la región.

El envío y despliegue de miles de soldados a una región que no está en guerra, las operaciones en unas garitas llenas de alambre de púas peligrosas, con agentes fuertemente armados; todo esto son imágenes que la administración quiere presentar al electorado estadunidense que sigue al presidente pero que a quienes vivimos en la frontera nos afectan directamente.

Esto también afecta la imagen de México, significa que México no respondería a una emergencia de seguridad tan peligrosa que Estados Unidos ha tenido que recurrir a esas medidas. Pero lo que pasa es que México se extraña de que la administración Trump perciba una crisis de seguridad donde no la hay e ignore una crisis humanitaria.

La Prensa.- Hay sin embargo personas que, por lo menos en comentarios en redes sociales, piensan que los migrantes no debieran atravesar México para llegar a la frontera.

Pedro Ríos.- No debieran permitir que les manipular con la noción de que son los migrantes los que generan los problemas fronterizos o que son quienes crean una crisis. La crisis ha sido creada por los gobiernos que no tienen la voluntad de remediar la otra crisis, la humanitaria. Las familias migrantes necesitan de apoyo humanitario, no de una respuesta militar y una criminalización.

La Prensa.- Entre quienes ya no creen en la crisis que dibuja el presiente ahora parece contarse un creciente número de legisladores estadunidenses, el congreso rechazó la declaración de emergencia de Trump porque tanto congresistas como senadores reconocieron que no hay tal emergencia, Trump vetó para reimponer su voluntad y ahora enfrenta presión incluso de republicanos.

Pedro Ríos.- Lo importante es que tanto congresistas como senadores son los representantes del público estadunidense, y esta vez incluso hay cada vez más republicanos que desean hace un trabajo responsable como representantes y no dejar que el presiente imponga su voluntad o su capricho al tomar fondos de programas importantes que benefician a la gente para financiar la construcción de un muro simplemente porque lo prometió en campaña a sus electores.

Aquí lo importante es que a dos meses de que entró el nuevo congreso ya vemos un cambio de actitud de legisladores republicano dispuestos a encontrar respuestas bipartidistas.

Al rechazar la declaración de emergencia del presidente, le han dicho que no hay tal crisis de seguridad fronteriza, y que por lo tanto no se amerita una declaración de emergencia y mucho menos tomar fondos como los destinados a responder a catástrofes naturales para construir un muro que satisfaga a los electores del presidente.

La Prensa.- Sin embargo será difícil que congreso y senado tengan dos terceras partes de legisladores, con lo que anularían la declaración de Trump. El asunto está entonces en manos de las cortes.

Pedro Ríos.- Sí, ya hay docenas de demandas contra la declaración del presidente, quien no va a poder demostrar que hay una crisis en la frontera, que justifique que se apropie de presupuesto para construir el muro.

Creo que lo que va a pasar es que veremos demandas que proceden, apelaciones, y al final el caso va a llegar a la Corte Suprema de justicia, que por cierto tiene mayoría republicana, pero será interesante ver si el cambio que ya inició en senadores republicanos se expresa también en el juicio independiente de los magistrados.